Apuesta por la Economía Solidaria

Apuesta por la Economía Solidaria
Hacia la democracia económica municipal ,14 medidas para impulsar la economía social y solidaria en el ámbito local –

Hagamos nuestro el llamamiento de la Red de economía solidaria de Cataluña “Hacia la democracia económica municipal. 14 medidas para impulsar la economía social y solidaria en el ámbito local”.

El documento, defiende una economía “socialmente justa, políticamente emancipadora, arraigada en el territorio, integradora de la diversidad y respetuosa con el medio ambiente”.

La Red de Economía Solidaria destaca que, en la actualidad, en Cataluña ya se están desarrollando iniciativas y proyectos que aplican los criterios de la economía social y solidaria en su día a día. Una buena muestra son las 152 entidades que ya forman parte de los XES, desde su nacimiento en 2003.

Las medidas que propone la Red de Economía Solidaria se orientan a:

– La creación de ente y organismos locales de impulso y estructuración de la economía social y solidaria

– El impulso en la creación de proyectos del ESS a través de programas de asesoramiento, financiación y formación a la ciudadanía

– La intercooperación territorial y sectorial de proyectos de la economía social y solidaria.

El fomento de la compra y la contratación pública socialmente responsable. – La visualización de la economía social y solidaria a través de su estudio, su difusión y su reconocimiento en el espacio público.

La presentación del documento ha contado con la presencia de representantes políticos como por ejemplo la CUP, CiU, ERC y Barcelona en común.

14 MEDIDAS HACIA LA DEMOCRACIA ECONÓMICA MUNICIPAL:

1. El impulso de una nueva matriz económica necesita de las energías de todos los agentes socioeconómicos del cambio.

2. Para impulsar la transformación socioeconómica en el ámbito local, hacen falta dispositivos que la hagan posible. Proponemos, pues, a todos los municipios donde sea posible, la creación de una Agencia de Desarrollo Local orientada a transversalizar la economía social y solidaria.

3. La dimensión espacial de la promoción económica viene garantizada por su proximidad con la ciudadanía. La agencia, en la medida que se pueda, tendrá que habilitar un equipamiento público donde establecer la sede, ofrecer la atención en el público, desarrollar sus programas formativos y condicionar espacios como viveros de proyectos cooperativos.

4. La apertura del patrimonio público a las iniciativas de la ESS puede significar también la cesión de infraestructuras públicas para el uso del ESS local: tierras, suelo urbano, locales, polígonos.

5. Para garantizar el cambio socioeconómico, hay que trabajar el cambio cultural a largo plazo. Desde la agencia, se impulsarán programas propios o se apoyarán programas de iniciativas de la economía solidaria que desarrollen las capacidades formativas de las personas, tanto en el ámbito del sistema educativo como en otros.

6. Además de los programas formativos dirigidos al público general, hay que impulsar programas específicos centrados en la asesoría, formación y acompañamiento de nuevas iniciativas socioeconómicas, especialmente de aquellas que generen ocupación y preserven los bienes comunes.

7. Una promoción económica integral también incluye la relocalización del crédito y su utilización para apoyar a proyectos productivos. En el ámbito local, por lo tanto, se tiene que promover la creación de Fondos colectivos de crédito.

8. Una nueva matriz socioeconómica local no es el resultado acumulativo de iniciativas en un territorio concreto, sino el resultado de un proyecto estratégico de integración económica del conjunto del ESS local. Hay que impulsar, pues, el Mercado Social Local, fomentar la densidad de los intercambios y la intercooperación entre proyectos del ESS, organizar Ferias locales y comarcales, mercados locales, incentivar la creación de cooperativas de segundo grado, centrales conjuntas de abastecimientos, distritos cooperativos, etc.

9. El ESS tiene que poder alcanzar el conjunto de las necesidades sociales, también las de las administraciones públicas. En este sentido, desde los municipios se tiene que fomentar la compra y contratación pública socialmente responsable, priorizando criterios sociales, éticos y ambientales en la contratación y compra de bienes y servicios por parte de los Ayuntamientos.

10. En la extensión de la ESS, es fundamental el apoyo municipal para la recuperación de empresas privadas en crisis por parte de los trabajadores y trabajadoras, por medio de empresas de economía solidaria como cooperativas de trabajo asociado, dotando un fondo específico para conseguir esta finalidad y participante de un proceso de acompañamiento conjunto con los sindicatos y las organizaciones representativas de la ESS. En un sentido similar, se tienen que potenciar programas de reanudación empresarial, que garanticen la actividad económica, con fórmulas cooperativas, de aquellas de empresas que tienen que cerrar por jubilación y/ o abandono de los propietarios.

11. En aquellos municipios donde no se desarrollen programas de municipalización de bienes y servicios, hay que impulsar la cooperativización en este ámbito, como la gestión de residuos, la gestión forestal, las energías renovables, el agua, las tareas de cuidados, los servicios alimentarios en equipamientos municipales, la rehabilitación de vivienda, la obra pública, la gestión del patrimonio físico, natural e inmaterial, el turismo comunitario…

12. Puesto que el objetivo principal es el buen vivir de las personas, y para tender a su desempeño, nos adherimos, por un lado, a la Carta para una soberanía alimentaria desde nuestros municipios, que amplíe el autogobierno y la participación dentro de y fuera de las actuales instituciones, que puede y tiene que apoyar la transición de un modelo de agricultura capitalista y alimentación globalizada hacia la soberanía alimentaria, desde la revalorización de los criterios sociales, ambientales y de proximidad. Por otra, a la propuesta energética municipalista de la Red por la Soberanía Energética con el objetivo de que la población del municipio sea soberana sobre la energía que necesita y se consigan así municipios energéticamente sostenibles.

13. Inmersos como estamos en la sociedad del conocimiento, hace falta que los gobiernos municipales reconozcan el espacio público digital como espacio de gestión comunitaria: promover y garantizar el acceso en las nuevas tecnologías y en la red; promover los usos sociales, cooperativos y colaborativos de las Tics; hacer un uso exclusivo y didáctico de software y hardware abierto/libre en las administraciones municipales y todos los ámbitos públicos de su competencia; apoyar el establecimiento de infraestructuras tecnológicas de carácter abierto y de gestión comunitaria, descentralizada, libre y neutral; incentivar el conocimiento abierto y el uso de licencias libres/abiertas; promover los valores y las prácticas cooperativas en o con Tics mediante programas específicos de capacitación, financiación e incubación.

14. Hay que crear un relato sobre la transformación socioeconómica de los municipios. Visualizar conjuntamente las iniciativas, realizar mapeos, elaborar guías para el impulso de políticas de promoción socioeconómica, recuperar la memoria cooperativa local, fomentar la participación vecinal en los presupuestos municipales, aumentar la presencia en los nomencladores de instituciones y personas vinculadas al cooperativismo, fomentar las investigaciones y congresos sobre la economía social y solidaria local, promover el intercambio de buenas prácticas, participar de la red de municipios cooperativos, visibilizarse en las ferias de economía solidaria catalanas, otorgar un espacio a las webs municipales para la visibilización y articulación de estas iniciativas…

Red de Economía Solidaria, mayo del 2015